EL TELÉGRAFO (Guayas) "Los Choneros" y "Los Cubanos" se pelean el poder en las cárceles del país

2019-05-15 07:48 | Judiciales

Las dos agrupaciones delictivas tienen enfrentamientos desde 2009 por la venta de drogas y sicariato

“A mí me mandaron un audio desde la cárcel indicándome que lo iban a matar”, afirma Felicia Camacho. Es la madre de Darwin Corozo, de 40 años, quien fue asesinado el pasado 9 de mayo en el Centro Regional de Rehabilitación Social de Latacunga. Ella pide justicia. El crimen fue captado presuntamente por otros privados de la libertad. Recibió 31 puñaladas, cinco horas después de llegar a ese reclusorio desde la cárcel del Litoral. Cumplía una pena de 32 meses por delincuencia organizada, pero recibió amenazas y por ello fue trasladado a otra cárcel. Las primeras investigaciones atribuyen la muerte de alias “Negro Jessy”, como lo conocían, a la disputa entre bandas al interior de los centros de rehabilitación.   

Ernesto Pazmiño, director del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de Libertad, tiene identificadas a las bandas de “Los Choneros” y “Los Cubanos”. Estas dos organizaciones operan en las cárceles regionales de Latacunga, Guayas y Turi. Los dos responsables de la muerte del “Negro Jessy” fueron identificados como  Ariel Ricardo C.C., alias “Cachete”, y José Luis R. L., alias “Reina”, quienes cumplen prisión por asesinato. Ellos son integrantes de la banda de “Los Choneros”. Aparentemente, el “Negro Jessy” pertenecía a la banda de “Los Cubanos”. Actualmente la Fiscalía investiga si la causa de su muerte sería un presunto ajuste de cuentas o pugnas de poder entre esas dos organizaciones.

El mercado de las drogas Las bandas de “Los Choneros” y “Los Cubanos” operan en el negocio del narcotráfico y también del sicariato. Jorge Luis Zambrano, alias “Rasquiña”, sería el cabecilla de la banda de “Los Choneros” al interior de las cárceles. En 2011 fue detenido y se encuentra en el centro regional de Guayas. Tiene abiertos 33 expedientes desde 2008 cuando se lo detuvo por primera vez. Está acusado de asesinato, secuestro, extorsión, tenencia ilegal de armas, asociación ilícita, entre otros. Los últimos procesos que enfrenta son: por el ingreso ilegal de armas al interior de la regional de Guayaquil en una ambulancia, en enero pasado. El otro es por el asesinato de otro reo en la misma cárcel, por supuestas “broncas” entre organizaciones. En la indagación por el ingreso de armas se investiga a 23 personas, entre ellas a guías penitenciarios. Pazmiño señaló que desde enero de 2019 se separó a 21 guías por problemas de ingreso de droga, licor y otros objetos prohibidos. Privados de libertad y familiares de reos, que prefirieron mantener sus nombres en reserva, señalaron que “alias Rasquiña”, como se lo conoce a Zambrano, tiene influencia al interior de las cárceles. Operaría, según los reos, mediante chantajes por importantes cantidades de dinero. Zambrano, a quien también se lo conoce como “JL”, estudió en prisión las carreras de Jurisprudencia y empresas hoteleras. La banda de “Los Cubanos”, en cambio, está liderada por William Poveda, conocido como “El Cubano”. Tiene más de 13 expedientes judiciales por asociación ilícita, drogas, extorsión y asesinato. En 2011 resultó herido luego de una balacera en la cárcel de La Roca, en Guayaquil. Está sentenciado a 25 años de prisión por el crimen de la exdirectora de la Penitenciaría, Soledad Rodríguez. Su hermano Walter, alias “El Caimán”, también mató en 2005 al director (e) de la expenitenciaría del Litoral, Eddy Enríquez. Y fue asesinado en la cárcel de Santo Domingo en 2012. Los problemas entre Los “Choneros” y “Los Cubanos” no son nuevos y empezaron en 2009 por la captación del mercado de drogas y tras la muerte de los anteriores cabecillas y miembros de ambas organizaciones. Desde enero de este año, ocho privados de la libertad murieron en las cárceles. Pero desde 2018 se registran 23 reos fallecidos. Las autoridades investigan si estos hechos se produjeron de manera aislada o tienen relación a las disputas entre estas organizaciones, ya que no serían las únicas que operan en las cárceles. Por ejemplo, Jean Carlos R. R., alias “Yango”, que no pertenecería a ninguna de estas dos bandas, asesinó a tres privados de libertad desde enero de este año. En febrero pasado, un reo en Guayas denunció que era víctima de chantajes por parte de otros internos. Un grupo de cinco personas lo agredieron. Contó que le solicitaban entre $ 100 y $ 200. Uno de los problemas en estos lugares es el negocio de droga, venta de alcohol y cigarrillos. Por ejemplo, una cajetilla costaría $ 50. Muchos consumidores buscan esos recursos bajo “extorsión” entre los otros reos. El jueves, en la cárcel de Turi, en cambio, se produjo una gresca entre siete privados de la libertad. El colombiano Santiago V. murió por el impacto de una bomba lacrimógena. Mientras que Santiago U. está con pronóstico reservado luego de las heridas que recibió con un arma artesanal. Según las primeras investigaciones, este hecho sería un ajuste de cuentas entre “Choneros” y “Los Cubanos”. Tras la muerte de Jessy, en las cárceles se encontró 24 cuchillos y 118 celulares. El vicepresidente de la República, Otto Sonenholzner, anunció en su cuenta de Twitter: “Desde hoy (ayer) el contingente de las Fuerzas Armadas se encuentra en exteriores de los Centros de Rehabilitación Social en todo el país, brindando el resguardo necesario”. Añadió que paulatinamente esta acción permitirá que más personal de la Policía Nacional se dedique a la seguridad en el interior de las cárceles. (I)  

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